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Enterarte cuando pasa, no tres días después en la grabación.

07 · Precio cerrado

La videovigilancia con analítica es software que lee el video de las cámaras que ya están instaladas y lo convierte en eventos con hora y ubicación: una persona en una zona restringida, un conteo que se dispara, un vehículo que entra fuera de horario. No sustituye tus cámaras ni tu grabador, se conecta a ellos y les agrega criterio. Se cotiza como proyecto, a precio cerrado, y el motor que hace la detección, el seguimiento y el conteo lo construimos nosotros.

Para quién es

  • Empresas con varias sucursales o plazas donde ya hay cámaras y grabador, pero la grabación solo se abre cuando ya hubo un faltante, y a veces ya se sobreescribió.
  • Plantas, bodegas y patios de maniobras donde importa quién entra, a qué hora y a qué zona: andenes, acceso de camiones, áreas donde no debe haber nadie con la máquina encendida.
  • Operaciones que hoy cuentan a mano —con clicker, libreta o la memoria del encargado— entradas, unidades, filas o aforo; el número llega a la dirección al día siguiente y nadie lo puede comprobar.
  • Instalaciones deportivas y de entretenimiento que además quieren que la cámara produzca algo para el cliente: la jugada, el resumen, la transmisión.

Lo que duele

  • Hay cámaras en todos lados y nadie las ve hasta que pasa algo.
  • La evidencia se pierde o no se puede recuperar cuando se necesita.
  • Contar y medir lo que pasa en piso se hace con papel.

Lo que entregamos

  • Videovigilancia con analítica: detección de eventos, no solo grabación.
  • Evidencia resguardada y recuperable por periodo.
  • Conteo y medición automática de lo que ocurre en el piso o en la cancha.

Cómo se mide

Cuántos eventos detecta el sistema solo, contra los que hoy alguien alcanza a ver.

Cómo trabajamos

  1. 01

    Levantamiento de las cámaras que ya tienes

    Cámara por cámara: qué modelo es, si entrega su video de forma que se pueda leer, y qué ángulo y qué luz tiene a la hora que de verdad importa. Sale una lista de cuáles sirven para el evento que quieres medir, cuáles hay que mover y cuáles no van a servir para eso aunque se les cambie el software. Es el paso que casi nadie hace y es el que decide si el proyecto sirve.

  2. 02

    Se define el evento y se cuenta como esté hoy

    Un evento es una frase que se puede verificar: «una persona en la zona de maniobras con el montacargas operando», «cuántos entraron entre las 2 y las 4». Antes de conectar nada anotamos cuántos de esos eventos alcanza a ver hoy tu gente. Ese número es contra el que se compara después, y sin él nadie puede decir al final si sirvió.

  3. 03

    Piloto sobre tu video, no sobre una demostración

    De 2 a 4 semanas, sobre unas cuantas cámaras tuyas y tus escenas reales. El motor de detección, seguimiento y conteo ya está construido y probado sobre cámaras ya instaladas; lo que se arma para tu caso es la parte de arriba: las zonas, las reglas y el reporte. Todavía no es un producto empaquetado que se enchufa, y por eso se empieza en chico.

  4. 04

    Ajuste contra tus propias falsas alarmas

    El video real trae contraluz a las seis de la tarde, lluvia, una lona que se mueve y un montacargas que tapa la cámara media hora. Se ajustan zonas, horarios y umbrales hasta que las alertas sean pocas y ciertas. Si en alguna escena no se puede llegar a un número usable, se dice antes de cotizar el proyecto completo, no después.

  5. 05

    Puesta en operación, evidencia y reporte

    Queda definido a quién avisa cada regla, por qué canal, dónde se guarda la evidencia del evento y por cuánto tiempo se puede recuperar. Cada mes recibes el número que se acordó: cuántos eventos detectó el sistema solo, contra los que hoy alguien alcanza a ver.

Lo que ya construimos

  1. 07.1Motor propio de análisis de video —detección, seguimiento y conteo— probado sobre cámaras ya instaladas. Todavía no es un producto empaquetado, y lo decimos.
  2. 07.2Sistema de video deportivo con seguimiento y generación automática de jugadas, construido y operado por el grupo.
  3. 07.3Control de flotilla con posición, recorrido e histórico por unidad.

Preguntas

¿Sirven las cámaras que ya tengo o tengo que comprar cámaras inteligentes?
En la mayoría de los casos sirven las que ya están. Las cámaras IP de los últimos años entregan su video por RTSP u ONVIF, que es exactamente lo que la analítica necesita para leerlas; las analógicas se pueden leer a través del grabador o de un convertidor. Lo que decide no es la marca ni la palabra «inteligente» en la caja, sino el ángulo, la luz y cuántos píxeles cae sobre la zona que importa: una cámara de 4K apuntando al techo no sirve para contar, y una sencilla bien colocada sí. Por eso lo primero es revisarlas una por una y decir cuáles sirven para el evento que quieres medir y cuáles habría que mover.
¿El sistema reconoce rostros o identifica a las personas?
No. El motor detecta, sigue y cuenta personas, vehículos y objetos: sabe que hay alguien en una zona y a qué hora, no sabe quién es. No compara rostros contra ninguna lista. Es una decisión deliberada: en México el rostro tratado como identificador es dato personal sensible, y su tratamiento exige consentimiento expreso y por escrito de cada persona, además del aviso de privacidad correspondiente. Si tu operación de verdad necesita identificación biométrica —un control de acceso por rostro, por ejemplo—, es otro proyecto y hay que sentarse antes con tu área legal.
¿Qué tan preciso es? ¿Me va a llenar de falsas alarmas?
No publicamos un porcentaje de precisión, porque el número honesto depende de tu cámara, tu luz y tu escena: la misma regla acierta distinto en un andén iluminado que en un patio a contraluz, y cualquier cifra de folleto se cae el primer día de lluvia. Lo que sí se hace es medirlo con tu propio video durante el piloto —cuántas alertas fueron ciertas y cuántas falsas, contadas— y ajustar zonas, horarios y umbrales hasta que el número sea usable en la práctica. Si en tu escena no se puede llegar ahí, se dice antes de cotizar el proyecto completo.
¿El video de mi empresa se sube a internet?
No tiene que hacerlo. El análisis corre en un equipo dentro de tu sitio, junto a donde ya se graba: lo que viaja son los eventos —qué pasó, cuándo y en qué cámara— y no las horas de grabación. Eso mantiene bajo el consumo de internet, evita que la operación dependa de que el enlace esté arriba, y deja el video donde ya estaba, bajo tu control. Si tu política es que nada salga de la red de la empresa, se puede montar así.
¿Ustedes van a estar viendo mis cámaras las 24 horas?
No, y conviene decirlo claro. El sistema vigila todo el tiempo y avisa solo cuando ocurre el evento que definiste; quien recibe ese aviso es tu gente, en el canal que se acuerde. Nuestra atención corre en horario hábil: no hay guardia nocturna ni de fin de semana, y comprometerla sería mentirte el día que la necesites. Si lo que buscas es un monitorista humano viendo pantallas de madrugada, eso lo presta una central de monitoreo y no es lo que vendemos.
¿Cuánto cuesta y las cámaras van incluidas?
Es un proyecto a precio cerrado: se cotiza después del levantamiento, cuando ya se sabe cuántas cámaras entran, cuántos eventos distintos hay que detectar y si hace falta un equipo en sitio para procesarlas. Lo que esta práctica vende es el software que lee tus cámaras. El equipo nuevo y las licencias se cotizan aparte, con el margen escrito en la cotización, y el cableado y la obra civil también son partida aparte: ninguno de los dos entra en la póliza mensual. Si en el levantamiento faltan cámaras o falta cable, lo ves desglosado en vez de escondido dentro de una cuota.

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