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Las preguntas de siempre, contestadas sin ocuparle el día a tu gente.

04 · Precio cerrado

Un asistente de inteligencia artificial sobre información propia es un sistema que responde usando los documentos, precios y políticas de tu empresa, en lugar del conocimiento general con el que fue entrenado. Aquí se entrega con dos cosas que casi nunca vienen juntas: un panel donde alguien de tu negocio —sin ser técnico— corrige y publica lo que el asistente puede decir, y un conteo de cuántas conversaciones se resuelven solas, tomado antes de arrancar y otra vez a los 30 días. Se cotiza a precio cerrado.

Para quién es

  • La empresa que ya probó un asistente el año pasado: se vio bien en la demostración, nadie del negocio pudo corregirlo cuando empezó a equivocarse, y hoy no lo usa nadie.
  • Distribuidoras y comercializadoras donde dos o tres personas se van el día contestando lo mismo por WhatsApp: precio, existencia, estatus del pedido y copia de la factura.
  • Empresas con tarifario, reglamento o manual que cambia cada tanto, donde la respuesta correcta depende de la versión vigente del documento y no de lo que recuerde quien contesta.
  • Áreas de atención que reciben mensajes de noche y en fin de semana, y contestan hasta el siguiente día hábil, cuando el cliente ya resolvió por otro lado.

Lo que duele

  • Probaste un asistente y quedó en demostración: no cambió ningún número del negocio.
  • Contesta con seguridad y se equivoca, y nadie sabe de dónde sacó esa respuesta.
  • Nadie del negocio puede corregir lo que el asistente dice.

Lo que entregamos

  • Asistente que responde con los documentos y datos de tu operación.
  • Panel donde tu gente —sin ser técnica— revisa, corrige y publica las respuestas.
  • Atención por WhatsApp y por el canal donde ya te escriben tus clientes.
  • Defensas para que un documento subido no le dé órdenes al asistente ni saque datos personales.

Cómo se mide

Cuántas conversaciones se resuelven solas, sin pasar a una persona. Se cuenta antes de arrancar y a los 30 días.

Cómo trabajamos

  1. 01

    Contamos las preguntas de un mes real

    Se toma un mes de conversaciones, correos y llamadas que ya ocurrieron y se agrupan por tema: cuáles se repiten, cuáles se contestan igual siempre y cuáles necesitan a fuerza a una persona. Ese conteo es la línea base. Sin él, a los tres meses nadie puede decir si el asistente sirvió o si nada más se ve moderno.

  2. 02

    Armamos el banco de respuestas con tus documentos

    Se cargan tarifarios, políticas, catálogos y manuales, y cada respuesta queda amarrada al documento del que salió. Lo que no tiene respaldo en un documento no se contesta: se manda a una persona. Esa base vive en un solo lugar y no en hojas de cálculo sueltas, porque el día que cambie un precio tiene que cambiar una vez, no en cinco archivos.

  3. 03

    Tu gente lo aprueba, una respuesta a la vez

    El panel lo opera alguien del negocio: ve la respuesta propuesta, la corrige con sus palabras y la publica. En los temas donde equivocarse cuesta caro se exige una segunda aprobación. Y cuando se publica un cambio, el asistente no se queda un rato contestando con la mitad vieja y la mitad nueva: cambia completo o no cambia.

  4. 04

    Lo probamos contra el peor caso antes de que lo vea un cliente

    Se prueba con un documento hostil —de esos que traen instrucciones escondidas adentro para que el asistente diga lo que no debe— y con datos personales revueltos en el texto. Ya se hizo con uno real: el asistente no repitió la cuenta bancaria falsa que traía dentro ni soltó su configuración. También se verifica que teléfonos, CURP y RFC se borren antes de que el texto salga hacia el proveedor de inteligencia artificial y otra vez antes de entregar la respuesta.

  5. 05

    Lo abrimos en el canal por el que ya te escriben

    Se conecta a WhatsApp o al canal donde hoy llegan las preguntas, no a un chat nuevo del sitio que nadie visita. Se abre por partes: primero un tema y un horario, y se amplía cuando los números lo aguantan. Los envíos automáticos salen con tope por hora, para que un proceso no le escriba solo a toda tu lista.

  6. 06

    A los 30 días se vuelve a contar

    Se compara contra la línea base cuántas conversaciones se resolvieron solas, cuáles se escalaron a una persona y qué preguntas nuevas aparecieron que no estaban en el banco. Una revisión automática nocturna marca cada conversación como resuelta o no, para que el número no dependa de la impresión de nadie. Con eso se decide qué se corrige, qué se amplía y, si el número no se movió, si se apaga.

Lo que ya construimos

  1. 04.1Asistente en producción con su fuente de verdad en base de datos, no en hojas de cálculo, con publicación atómica y 529 pruebas automatizadas.
  2. 04.2Asistente integrado dentro de una plataforma educativa por LTI 1.3, activo solo en los cursos autorizados.
  3. 04.3Defensas verificadas contra un documento hostil real: el asistente no repitió la cuenta bancaria falsa que traía dentro ni reveló su configuración.
  4. 04.4Redacción de teléfono, CURP y RFC antes y después de que el texto llegue al modelo.

Preguntas

¿Cuánto cuesta un asistente de inteligencia artificial para una empresa?
Se cotiza a precio cerrado después de una visita, y el número lo mueven cuatro cosas: cuántas fuentes de información hay que cargar y en qué estado están, cuántos canales va a atender, si tiene que consultar un sistema que ya existe (inventario, facturación, expedientes) y si las respuestas necesitan aprobación humana antes de salir. Aparte del proyecto hay dos costos recurrentes que no son nuestros y conviene saberlos desde el principio: el consumo del proveedor de inteligencia artificial, que se cobra por uso, y —si atiende por WhatsApp— la tarifa que Meta cobra por conversación.
¿Qué pasa si el asistente contesta algo que no es cierto?
Responde únicamente a partir de documentos que alguien de tu empresa aprobó, y cada respuesta se puede rastrear hasta la fuente de la que salió. Cuando la pregunta no tiene respuesta en esa base, la pasa a una persona en lugar de improvisar una. Si aun así sale algo mal, se corrige en el panel y queda corregido para todas las conversaciones siguientes: no hay que esperar una versión nueva del sistema ni pedirle el cambio al proveedor.
¿Puede atender por WhatsApp? ¿Qué necesito de mi lado?
Sí. Para que un sistema conteste por WhatsApp de manera oficial hace falta una cuenta de WhatsApp Business API a nombre de tu empresa, con su número propio y la verificación de la empresa ante Meta, que depende de documentos tuyos y de los tiempos de Meta. Nosotros la dejamos configurada y conectada, pero la cuenta queda a nombre de tu empresa, no de nosotros. Meta cobra por conversación según su tarifa vigente, aparte del proyecto.
¿La información de mi empresa y de mis clientes se va a un proveedor externo? ¿Se usa para entrenar sus modelos?
El asistente se apoya en modelos de proveedores externos, así que la pregunta correcta no es si hay un tercero, sino qué sale hacia él. Antes de enviar el texto se borran teléfonos, CURP y RFC, y se vuelve a revisar la respuesta antes de entregarla. Qué proveedor se usa, dónde queda alojada la información y bajo qué condiciones se conserva o se reutiliza se pone por escrito en la propuesta, con nombre y no como "la nube". Del lado legal, tu empresa sigue siendo la responsable de los datos: la atención automatizada tiene que estar declarada como finalidad en tu aviso de privacidad, y ayudamos a redactar esa parte.
¿Sirve si mi información está en PDFs, en Excel y en la cabeza de la gente?
Sí, y es el caso normal: casi nadie llega con su información ordenada. Se carga por archivo, por liga o por hoja de cálculo, y lo que hoy solo vive en la cabeza de alguien se escribe como respuesta directamente en el panel. La única condición real es que haya alguien de tu lado con autoridad para decidir cuál es la versión buena cuando dos documentos se contradicen. Lo que detiene estos proyectos no es el desorden, es que nadie pueda decir qué es cierto.
¿En cuánto tiempo lo veo funcionando y cómo sé si sirvió?
La forma de arrancar es un piloto con alcance y precio cerrados, de 2 a 4 semanas, sobre un caso real de tu empresa y con tus datos. Antes de arrancar se cuenta cuántas de las preguntas que hoy llegan podrían resolverse solas; a los 30 días se vuelve a contar contra ese mismo número. Con esos dos datos decides si sigue, si se corrige o si se apaga, y el sistema y sus manuales son tuyos desde el primer día.

Probarlo con mis documentos

La primera revisión no cuesta ni te compromete. Si no hay nada que hacer, te lo decimos.

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